Se llevó a su casa una misteriosa roca de 17 kilos convencido de que era una enorme pepita de oro, y se pasó años intentando abrirla a golpes, hasta descubrir que era un meteorito de 4.600 millones de años
David Hole la encontró con un detector de metales en Australia y pasó años intentando abrirla, hasta que un museo confirmó su origen extraterrestre y su enorme interés científico.
Ver todo — La Razón →Agregado de los principales medios del país. Cada noticia enlaza a su fuente original.







