Los más rezagados
Se llenaron las últimas tardes de agosto de luces intermitentes y despedidas. Y mientras nos las veíamos y deseábamos para cerrar las maletas con la misma ropa de la ida –aunque despojada de aquella frescura ingenua de la ilusión recién planchada que perfumó los días de fiesta– ocupamos a la vuelta los pocos huecos que aún quedan de arrugada nostalgia y propósitos imposibles.
Ver todo — ideal.es →Agregado de los principales medios del país. Cada noticia enlaza a su fuente original.







